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Cosas Que Aprendí En 2015 (y Quiero Recordar Siempre)

Cosas que aprendí en 2015 (y quiero recordar siempre)

  • Para vivir con pleno sentido es básico encontrar el propósito de nuestra vida. La alienación del propio ser que produce el entorno y el ruido, y todo lo socialmente aprendido, nos suele alejar de nosotros mismos y de descubrir nuestro propósito en la vida. De ahí que muchas personas vivan en un estado continuo de desorientación o falta de sentido, cumpliendo con rutinas que no les llenan y conformándose con quedarse como están, con la sola “esperanza” de no ir a peor. Este año, tras un deseado despido de un trabajo gris en el que llevaba años conformándome, decidí tomar las riendas de mi vida. Una de las mejores decisiones que tomé entonces fue empezar un proceso de coaching personal que me ha llevado a otro nivel de consciencia y responsabilidad sobre mi propia vida y que ha hecho que, solo diez meses después, esté muy cerca del propósito que descubrí desde la primera sesión.
  • En el terreno laboral, hay muchas cosas más importantes que el dinero. Aunque haré una entrada independiente sobre esto, no puedo dejar de destacarlo entre los grandes aprendizajes del año. En 2015 he pasado por cuatro trabajos hasta el actual, siendo uno de ellos el que parecía el trabajo perfecto ya que, amén de otros factores, tenía el mayor sueldo de mi vida, por encima de la media habitual. Sin embargo, terminó siendo el trabajo menos alineado conmigo y, más que no gustarme, es que me angustiaba. En un par de meses, ya me daba igual la cantidad de dinero que entraba en el banco a fin de mes. Cuando ya estaba negociando mi despido, ya que no estaba dispuesta a vivir angustiada, me salió otro trabajo, de mi profesión, la cual no había podido ejercer en años. El sueldo es casi la mitad, pero hoy puedo decir que soy feliz en este terreno.

  • No hay sueño tan pequeño o absurdo como para no hacer todo lo posible por cumplirlo. Si quieres algo, por poco sentido que tenga ¡a por ello! Este año visité el estado de Wisconsin, un sueño que tenía desde hace tiempo, porque me gusta mucho el nombre del estado. Sin más, tal cual. Y fue una experiencia increíble, no solo porque hay paisajes preciosos en aquel lugar, si no por la sensación que me acompañó de estar cumpliendo un sueño que nunca creí que tendría la “locura” suficiente para cumplir. Es impagable el sentimiento de “quería hacerlo y lo estoy haciendo”. Si sueñas algo, cúmplelo. Por más que sea un sueño que tu mente lógica, y la de los demás, sea incapaz de comprender.
  • Tomamos muchas decisiones basadas en conclusiones equivocadas. Hacemos hipótesis basadas en nuestra sola versión de los hechos y, muchas veces, en ese sesgo, nos perdemos la versión real. Cuando piensas ¿y si…? ¿Y si no fuera como yo creo…? Y decides actuar en base al beneficio de la duda, en muchas ocasiones te vas a sorprender gratamente. Esto es muy aplicable a las relaciones personales en las que solemos dar por sentadas versiones equivocadas respecto a la postura del otro. Este año decidí escribir un segundo email a una persona que no me había contestado al anterior, dos años atrás. Yo quería de corazón volver a saber de ella, pero llevaba dos años pensando que aquella no respuesta significaba que no era recíproco. Sin embargo, recibió mi email con entusiasmo y, al vernos y compartir un rato maravilloso, descubrí que nunca había leído aquel otro email no contestado. Pero también aplica a todas las decisiones que no tomamos en base a posibles desenlaces no deseados que prevemos y que, quizá, no fueran a darse nunca. Si quieres hacer/decir algo, tienes que hacerlo. Y si sale mal, tú yo futuro y todo el potencial que tiene, se encargará de ello. Pero, ¿y si sale bien?
  • Cuando empiezas a luchar por las cosas que quieres y a confiar en que saldrán, el universo empieza a conspirar a tu favor. No hay una base científica que sostenga esta afirmación, pero es tan real como me ha demostrado este año. Cuando tomé las riendas de mi vida, empecé a saber más quién era y qué quería, descubrí mi propósito y fui poniendo todo de mi parte para ir hacia él, la vida empezó a servirme en bandeja todo lo mejor que quería y en lo que confiaba. 2015 me cambió continuamente cosas buenas por cosas mejores y, todos los pequeños sueños improbables, se iban haciendo realidad en plazos imposibles.
  • Hay que tratar a las personas como tú eres, no como son ellas. También aprendí este año a ser yo, independientemente de cómo sean o se comporten los demás contigo. Es muy fácil que el comportamiento ajeno termine desfigurando tu propia actitud, para amoldarte a la ajena. Sobre todo en situaciones adversas. Pero cuando alguien te trata injustamente, casi nunca tendrá que ver contigo, si no con los problemas y enfoques de la otra persona. En uno de los trabajos tenía dos compañeros que volcaron desde el primer momento en mí su enfado con la empresa y con el mundo. Yo, al principio, ofendida porque no había justificación para ese comportamiento, tomé la misma actitud. Hasta que me dí cuenta de que aquello no tenía nada que ver conmigo, y que yo quería y tenía que ser como yo era. Cambié mi actitud y fui como hubiera sido en cualquier circunstancia normal, sin tener en cuenta su enfado. Progresivamente, mi cambio de actitud ocasionó un cambio en la suya. Ser yo y dar lo mejor de mí hizo que me trataran como quien soy, y no como otra informe parte más de sus problemas.

Aprendí mucho más, seguramente, pero estas cosas son mis imprescindibles para recordar siempre. Solo es mi experiencia, que es igual a uno y por tanto tiende a cero, pero ojalá estos aprendizajes encuentren la manera de llegar más allá de mí.

Esta entrada tiene 3 comentarios
  1. Excelentes recomendaciones para practicarlas.
    Como sugerencia. Vigilar ortografia y tambien la forma de construir la gramatica en la escritura pq cuando se traduce del ingles al espanol suena
    Diferente.

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