Saltear al contenido principal
Muñequita Linda

Muñequita linda

Porque este espacio es tan tuyo como mío, porque has sido siempre mi mayor seguidora y aliento, hoy quiero utilizarlo para ti, para nosotras. Quiero que hoy, cuando abras este nuevo post que tanto tiempo llevas esperando, descubras que es, en realidad, un regalo para ti.

Un pequeño homenaje a una gran mujer. Un sinfín de gracias que, como cualquier sentimiento acotado en palabras, nunca podrán alcanzar la magnitud de la realidad.

Doy gracias por haber crecido con un referente de mujer valiente, luchadora, inconformista, comprometida, justa y libre. Por todo lo que he heredado. Por ese punto rebelde con causa. Por ese coraje para luchar por las causas justas, y hasta por las perdidas.

Gracias por tantos valores que, cuando pongo en práctica, reconozco perfectamente de dónde vienen, alegrándome infinitamente de parecerme a ti.

Gracias por haberme enseñado a luchar desde la palabra. Por haberme contagiado el amor por la palabra. Por seguirte emocionando con la historia de los ojos cerrados y el corazón abierto.

Gracias por haber confiado siempre tanto en mí, en todos los aspectos. Por haberme educado con tanta coherencia y  libertad. Por haberme alentado a alcanzar mis sueños y haber descorchado el corazón cuando cruzaba las líneas de meta.

Pero más gracias, si cabe, por tu aliento en los malos momentos. Por tus palabras, tus silencios, tu respeto, tu estar. Por esos mensajes llenos de amor que siempre han acompañado a cualquier tropiezo.

Y también gracias por haber tenido el coraje de reinventarte una y otra vez, de deshacer y rehacer tu vida, de dejarte llevar. De eso también me contagiaste.

Gracias por haber trabajado de sol a sol cuando nos quedamos las tres. Por aquel fin de año “solas”, en el que compartimos felices la mejor tortilla con pimientos del mundo. Por todas las comidas riquitas preparadas con tanto amor, por todos los tuppers que tanto tiempo han tardado en volver después.

Gracias por las invitaciones a sitios y a cosas. Por las baninatas. Por aquel viaje loco a Asturias. Por la frondosidad. Por todas las pequeñas chorradas convertidas en recuerdos que nos siguen haciendo reír. Los falsos huevos de dos yemas, las especias negadas, los papeles de Juan.

Gracias por todas esas conversaciones en las que nos seguimos riendo a carcajadas las tres. Por tus mensajes cada mañana que buscan el triunfo de la belleza frente a la adversidad.

Gracias por tu amor hacia todos nosotros, por tirar siempre de tantos carros, por ser la mejor aya del universo.

Y así, contando hasta mil…

Llevas mucho, lo sé. Sé que estás cansada. Pero eres Ángeles Antón. Que eso no es cualquier cosa. Que eso lo es todo. Que aquí estamos, contigo y para ti.

Bonita… Ojalá pudiera quitarte los dolores. Y el miedo. Ojalá pudiera hacerte sentir en paz, a salvo, como me sentía yo cuando nos cogías en brazos dentro del mar, esa fuente de temor para mí, y nos cantabas aquello de “muñequita linda… de cabellos de oro… de dientes de perla… labios de rubí… Dime si me quieres… como yo te adoro… si de mí te acuerdas… como yo de ti…”. Ojalá volvamos a vencer al miedo. Ojalá volvamos a compartir el mar.

Te adoro, mamá.

Esta entrada tiene 9 comentarios
  1. Qué puedo decir cuando las lágrimas de emoción y agradecimiento inundan mis ojos…
    La grandeza de este gran regalo no tiene límites.
    Como siempre, con tu excelente pluma, has sabido repasar tantos momentos…me has transportado a tantos lugares, tantas palabras y tantos hechos…
    En este momento estoy reviviendo como si de ahora mismo se tratara, aquellos momentos en los que bajo el agua, os cantaba “Muñequita linda…” Aunque todo lo vivido planea siempre en mi mente, tu precioso regalo me ha llevado a recibirlo con mayor intensidad, a percibir que está pasando ahora mismo.
    Gracias, gracias, millones de gracias mi querida hija Elena. Te adoro!!

  2. Preciosas palabras Elena!!! Y preciosos sentimientos…. Siempre me emocionan tus palabras gran mujer. Un abrazo de esos que tocan el alma

  3. Elena, yo apoyo esto que escribes y confirmo el retrato que haces aquí de esa persona a la cual tengo la suerte de conocer.

  4. Elena, no tengo la suerte de conocerte mucho, he tratado más a tu hermana y tu mami, pero leyéndote siento que no podría ser de otra persona que no fuese hija de Ángeles, que gracias a personas que brillan como ella, que ha criado con tanto amor, fuerza y sentido del humor a dos mujeres maravillosas como lo era ella, el mundo es un poquito mejor y en ese sentido nunca se irá del todo, porque su recuerdo, lo que compartimos con ella, sus bromas, … quedará en nuestro corazón y nuestra alma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba