Saltear al contenido principal
Pero Es Que Ayer, Y Si Mañana…

Pero es que ayer, y si mañana…

Si la oportunidad y la inoportunidad son conceptos tan subjetivos como haber inventado el paso del tiempo en las agujas de un reloj. Si todo matiz es matizable y una canción alude, a su manera, a lo que tú no supiste decir. Si hablar a tiempo es necesario, pero saber callar es un don. Que el dominio del silencio salva, a veces, de naufragios prematuros; tierra a la vista, sobran las palabras. Si programar los desenlaces es tan absurdo como mirar por la ventana de un patio interior. Si cocinar para uno solo es cuestión de supervivencia, aunque uno se sienta más vivo al poner la mesa para dos. Si las estaciones de paso forman parte de la historia y, algunas de ellas, son los lugares donde más aprendemos cómo seguir adelante en el viaje. Si cuando eres juez y parte, lo único sensato es mantenerte al margen. Si los recuerdos se alimentan de planes de olvido, como en un pulso infinito en el que ninguna de las partes cede. Si la grandeza no se mide por el tamaño visible, si no por las ganas de seguir creciendo. Si la vida no está trazada con escuadra y cartabón y los caminos no siempre existen, dibujándose, a veces, bajo la suela de nuestros zapatos. Si de cada persona, cada lugar, cada experiencia, podemos aprender unas nuevas reglas de juego muy diferentes, pero tan válidas como las anteriores…

Entonces… Por qué ese empeño en pasarse la vida juzgando a las circunstancias. Por qué maldecir los tiempos y los lugares. Por qué basarlo todo en estructuras maniqueas que nos impiden disfrutar de los momentos templados. Por qué llenar la vida de pero es que ayeres y si mañanas. Por qué no disfrutar, sin más, de este presente que se diluye entre esas agujas inventadas, y que es, en definitiva, la única realidad de la que podemos ser dueños.

Esta entrada tiene un comentario
  1. Estoy completamente de acuerdo con este ”desacuerdo ”que planteas sobre como nos planteamos ideas y actitudes frente a las situaciones que nos confrontan.Importante reflexión cuando se da el verdadero valor al silencio y lo que puede suponer en un momento dado.Gracias.Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba